Buscan Mantener la Memoria del Movimiento Chicano

“Mi certificado de nacimiento de 1943 dice que soy de raza mexicana”, afirma con tono burlón el Dr. Jorge García, un veterano del Movimiento Chicano del Valle Central de California. “En el año 1965, de 9.000 estudiantes en la Universidad Estatal de California, Fresno, solo 65 éramos de origen latino! Nos preguntábamos porqué, ya que las escuelas preparatorias estaban llenas de jóvenes mexicanos”.

La Dra. Lea Ybarra
durante su presentación
(Foto de Eduardo Stanley)

García, como muchos otros, estaba descubriendo lo que considera un estado de discriminación en las universidades y colegios del estado.

El pasaría a formar parte de un movimiento que produciría cambios en la Universidad local, entre ellos la creación del Departamento de La Raza —ahora desaparecido.

García ofreció estos comentarios durante la conferencia de un día titulada “Chicano History Revisited”, realizada el sábado 30 de agosto en Fresno, California, y que los organizadores esperan que además de recuerdos, este sea un paso inicial para la creación de un archivo sobre el Movimiento Chicano del centro del estado.

“Tenemos esa historia aquí (señando su corazón) y aquí (indicando su cabeza), pero necesitamos contársela a los demás, tenemos que pasársela a los más jóvenes”, dijo García.

Los organizadores separaron esta historia en tres paneles de acuerdo a tres periodos históricos: 1966-1967, 1968-1969 y 1970-1971. Esos años, 1966-1971, fueron cruciales para la historia contemporánea de Estados Unidos ya que se desarrollaron movimientos únicos, como el Movimiento de Derechos Civles —del cual se considera que el Movimiento Chicano fue parte—, el Movimiento contra la Guerra de Vietnam, el Movimiento de Mujeres, el Poder Negro, el Movimiento de Libre Expresión, y otros, que abrieron las puertas a profundos cambios sociales en búsqueda de justicia social e igualdad.

“No podemos ignorar el impacto que el Movimiento Campesino tuvo en nosotros”, dijo la Dra. Lea Ybarra, ex catedrática de la Universidad Estatal de California, Fresno. “Cuando los campesinos que marchaban a Sacramento pasaron por el campus de la Universidad nos impresionó… Ellos no solamente luchaban por mejores condiciones laborales sino también por dignidad y justicia”.

Estas luchas contribuyeron a que los estudiantes latinos pudieran definir su agenda, y algo más. Según la Dra. Ybarra, “comprendimos entonces lo que significaba ser Chicano, y comenzamos a involucrarnos más”.

Estudiantes mexicoamericanos de todo el estado —o mejor dicho, de todo el sudoeste, formaron organizaciones locales que más tarde pasaron a ser parte de MECHA, Movimiento Estudiantil Chicano de Aztlan, creada en 1969 durante una conferencia estudiantil en Santa Barbara.

Poco a poco, estas organizaciones y sus aliados pudieron presentar sus demandas a las autoridades educativas, quienes ya no podian ignorar las presiones.

Los resultados incluyen la creación de departamentos de Estudios de la Raza, ayuda financiera y becas para estudiantes de origen hispano, más profesores latinos y mayor acceso a las universidades por parte de estudiantes latinos.

“Las mujeres comenzamos a participar más. En esos tiempos, la mayoría de los líderes estudiantiles eran hombres, nosotras estábamos relegadas”, explicó la Dra. Ybarra a una audiencia de unas 300 personas. “Hasta que nos preguntamos, que es lo que ellos hacen que no podamos hacer nosotras?” Asi, las estudiantes se ‘rebelaron’ y comenzaron su largo camino de liderazgo.

La conferencia no estuvo dedicada solamente a los cambios estudiantiles de los 60s y 70s.

“Cada generación debe definir su propia agenda”, dijo el reverendo Eleazar Risco. “Por ejemplo, en Parlier —una pequeña ciudad al sur de Fresno— el problema en esos días era el comportamiento discriminatorio contra nuestra comunidad por parte de las agencias del orden, incluso cuendo tenían que contratan nuevos agentes”.

La conferencia también celebró 43 años de Chicano Moratorium, el movimiento latino contra la Guerra de Vietnam.

Asistentes a la conferencia mencionaron el alto precio que pagaron muchos activistas por su participación —incluyendo, en algunos casos, con sus propias vidas durante confrontaciones con agents del orden durante demostraciones.

De acuerdo con algunos testimonios expuestos durante la conferencia, los Chicanos vivían entonces en condiciones de precariedad económica, muchos de ellos al borde de la pobreza y la marginalización. La mayoría trabajaba en el campo o en empleos similares, siendo así casi imposible revertir esas condiciones. Es por esto que era muy común que los padres latinos motivaran a sus hijos a estudiar en la Universidad como una manera de “salir del campo”.

Pero aún en la Universidad los Chicanos enfrentaron dificultades a las que enfrentaron y pudieron cambiar durante el llamado Movimiento Chicano.

“Los 60s trajeron un tsumani de cambios sociales”, dijo Esperanza Fierro López durante su presentación. “Debido a los fondos provenientes de la Guerra contra la Pobreza, de pronto empezamos a administrar programas sociales”.

La Guerra contra la Pobreza es el nombre que se le dio a la serie de programas estanblecidos por el presidente Lyndon Johnson en 1964. Este proyecto proveyó fondos durante años destinados a reducir los altos niveles de pobreza en el país. De esta manera, mucha spersonas de color consiguieron empleos, pero para muchos, este fue una manera de controlar la rebeldia del Movimiento Chicano.

Este podría ser el tema de discussion de la próxima conferencia en 2014, o al menos eso esperan los organizadores.

Leave a Reply