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¿Y porqué tanto alboroto por la orden ejecutiva de Obama?

Simpatizantes Demócratas durante una conferencia de prensa en Fresno, California, el 21 de noviembre, donde expresaron su apoyo a la orden ejecutiva del Presidente Obama. (Foto: Eduardo Stanley)

Simpatizantes Demócratas durante una conferencia de prensa en Fresno, California, el 21 de noviembre, donde expresaron su apoyo a la orden ejecutiva del Presidente Obama.
(Foto: Eduardo Stanley)

El jueves 20 de noviembre, el presidente Obama finalmente emitió su tan anunciada orden ejecutiva sobre inmigración, destinada a detener la deportación de miles de inmigrantes indocumentados.

No es una reforma migratoria

No se trata de una reforma migratoria, algo que solo el congreso puede concretar. Es una decisión del poder ejecutivo y tiene alcance limitado. Y además es temporal ya que puede ser derogada por el próximo presidente —las próximas elecciones presidenciales son el noviembre 2016.

Esta orden ejecutiva solo transforma a miles de indocumentados en semi-indocumentados.

Consiste en que aquellos que califiquen bajo ciertos requisitos (buena conducta, haber llegado antes del 2010, tener al menos un hijo que sea residente legal o ciudadano, etc.) podrán recibir el estatus de no-deportables y mientras tanto podrán solicitar una licencia de conducir, trabajar y hasta viajar fuera del país.

Pero… (si, si, nada es gratis, verdad?) no podrán recibir ningún beneficio social, como desempleo y jubilación, a pesar de que todo trabajador —legal o no— aporta impuestos a estos fondos. O sea que se seguirá exprimiendo al máximo a la mano de obra inmigrante sin papeles o con pocos papeles.

Las razones de esta orden ejecutiva

Los Demócratas dicen que Obama tuvo que actuar así debido a la falta de apoyo de los congresistas Republicanos, quienes sistemáticamente se opusieron a cualquier intento del presidente por impulsar una reforma migratoria.

Totalmente cierto. Los Republicanos han boicoteado fanáticamente casi cualquier iniciativa del presidente Obama para luego acusarlo de “incompetente”.

Pero los Demócratas tampoco han actuado de buena fe. Recordemos que durante el verano de 2014, Obama postergó la implementación de esta orden ejecutiva a pedido de algunos cobardes Demócratas que estaban peleando sus reelecciones en noviembre 2014. Igual perdieron y el Congreso esta ahora en manos de los conservadores.

Pero hay más. Los Republicanos no son tan tontos como parecen. El plan del GOP (Great Old Party, como también se llama al Partido Republicano) era presentar, el año próximo, una propuesta de reforma migratoria aprovechando que a partir de enero del 2015 controlarán ambas cámaras del congreso. Y esta reforma sería al gusto y paladar conservador, incluyendo la militarización fronteriza y limitando el llamado “camino a la ciudadanía”.

De esta manera, los Republicanos buscarían ganarse a un sector del electorado latino con vistas a las elecciones del 2016.

Pero ahora los Republicanos se quedaron sin juguete politico… Al menos por un rato.

Simpatizantes Demócratas expresando su apoyo a la orden ejecutiva del Presidente Obama, Fresno, Noviembre 21, 2014. (Foto: Eduardo Stanley)

Simpatizantes Demócratas expresando su apoyo a la orden ejecutiva del Presidente Obama, Fresno, Noviembre 21, 2014.
(Foto: Eduardo Stanley)

Mucho bla, bla y poco más

Quizá por esto los Republicanos están tan amargados, vociferando amenazas, presentando una demanda por la acción “ilegal” de Obama y asegurando que ahora sí llegará el fin del mundo. O casi…

Pero repitamos: la orden ejecutiva de Obama solo es algo parcial, un parche al gran problema de la migración. Si bien es un alivio para algunos, significa un calvario para otros.

Esta orden ejecutiva es similar a DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals, de 2012), emitida en beneficio de aquellos que llegaron con sus padres siendo menores de edad, o como el TPS (Temporary Protected Status), solución parcial establecida en los 1990s en beneficio de los inmigrantes centroamericanos —y que aún siguen viviendo aquí de manera “temporal!”.

En ambos casos, los beneficiarios deben renovar su solicitud cada cierto tiempo (2 ó 3 años), pagar buen dinero, y cruzar los dedos para que el Congreso o el presidente de turno no decidan cancelar el programa. Y recordemos que el estatus temporal no es ciudadanía ni residencia plena.

Los Demócratas no deberían presentar la decisión de Obama como un “triunfo” o equipararla con un reforma migratoria. Es tiempo de aumentar las presiones sobre los congresistas para que finalmente se pase una ley amplia que unifique a todos los que están bajo la protección de distintas ordenes ejecutivas (DACA, TPS) y termine de una vez con las ridículas medidas represivas y de castigo contra aquellos que “quebraron la ley” al entrar al país sin documentos migratorios.

Después de todo, los inmigrantes son trabajadores y su condición de “ilegales” los convierte en una sub-clase social sin protecciones legales contra abusos laborales, ni se diga de la imposibilidad de recibir beneficios por los cuales pagan —como seguro de desempleo y jubilación.

La solución

Es crucial discutir e implementar una amplia reforma migratoria. Porque la gente seguirá llegando mientras exista pobreza en muchos países y riqueza en otros, y mientras estos países ricos sigan cautivando a la mano de obra barata para exprimirla al máximo.

Estas son leyes del capitalismo, llamadas “de mercado”, y que benefician siempre a los dueños de las tierras o empresas. Jamás a los trabajadores, contra quienes se levantan leyes opresoras y se establecen policías y ejércitos para mantenerlos “bajo control”.

Si los trabajadores indocumentados “quebraron” la ley, pues hay que cambiar la ley, de la misma manera que se cambian leyes para que los bancos sigan enriqueciéndose a gusto.

Ordenes ejecutivas anteriores sobre migración

Finalmente, y a manera de ejemplo, mencionemos algunas ordenes ejecutivas que varios presidentes anteriores, de ambos partidos, han emitido en materia de migración:

1956, Presidente Dwight Eisenhower, libertad condicional para los húngaros que huyeron del gobierno de su pais; 1977, Presidente Jimmy Carter,  suspendió temporalmente la expulsión de inmigrantes deportados previamente por error del gobierno; 1981-1987, Presidente Ronald Reagan, extendió la salida voluntaria de polacos después de la aplicación de la ley marcial en Polonia; 1999, Presidente Bill Clinton, suspendió la deportación de inmigrantes víctimas de violencia de género; 2007, Presidente George W. Bush, suspendió la deportación de liberianos cuyo estatus temporal se había vencido.

La lista es mucho más larga. La hipocrecía de los políticos Republicanos, infinita.

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