Ted Cruz, el fanático que quiere ser presidente

El senador Ted Cruz (Cortesía http://www.cruz.senate.gov)
El senador Ted Cruz
(Cortesía www.cruz.senate.gov)

Parece mentira pero Ted Cruz, el senador de Texas, tiene seguidores. Y no son pocos.

Fanático, rabioso conservador, enemigo de los inmigrantes y opositor a todo lo que propone y hace el presidente Obama, Cruz anunció su pre candidatura a la presidencia de Estados Unidos para el 2016 por el Partido Republicano.

Ted Cruz, nacido  en Canadá, hijo de un predicador evangelista cubano, se dio a conocer en los últimos meses por sus teatrales declaraciones y referencias religiosas.

Su padre, Rafael Cruz, es un fanático anticomunista quien hace constantes citas de la biblia —siendo predicador no puede esperarse otra cosa, solo que al mezclar religión con política contribuye a mantener la ignorancia general sobre aspectos básicos de la vida cívica.

Cruz quiere eliminar el IRS, el equivalente de la Secretaría de Hacienda; apoyar más —si, más!— a Israel; enfrentar a Irán —todo Republicano sueña con su propia guerra—; eliminar el aborto y el “Obamacare”.

Cruz hizo el anuncio de su candidatura el lunes 23 de marzo en la Universidad Liberty, del estado de Virginia, una institución privada religiosa que se promociona asegurando que allí se entrenan verdaderos “campeones de Cristo”. Rodeado de muchos de estos futuros campeones, Cruz recibió aplausos y apoyo para su campaña político-religiosa, destinada más en “restaurar la causa conservadora” que ganar la Casa Blanca.

La obsesión conservadora por reducir impuestos puede llegar a límites ridículos, como en el caso de Cruz. Agitar este tema sin debatirlo seriamente tiene una intención demagógica. Porque en resumidas cuentas, los principales beneficiarios de estas reducciones impositivas son las corporaciones y personas ricas.

El ciudadano común no se beneficia de estas medidas. Al contrario. Cuando se reducen los fondos del estado, los conservadores reducen el presupuesto de ayuda social, incluyendo acceso a la salud pública.

Es curioso cómo muchas persona de bajos ingresos apoyan estas medidas sin reparar en que les afectará a ellas y a sus familias.

Sin embargo, los subsidios a las industrias no desaparecen.

Es posible que Cruz realmente sueñe con la presidencia. Lo más seguro es que su idea es “evangelizar” al público gracias a la atención que los candidatos reciben durante campañas electorales presidenciales. Cruz sin duda quiere llevar sus valores conservadores extremos a un público más amplio.

No es la primera vez que un político conservador “moderno” mezcla deliberadamente política con religión.

Los dos más conocidos, Ronald Reagan, presidente de 1980 a 1988, y George W. Bush, presidente de 2000 a 2008, son dos buenos ejemplos. Ambos aplicaron las recetas político-sociales Republicanas que resultaron en guerras, reducción de programas sociales, mayor concentración de poder económico en menos manos, disminución del poder de los sindicatos y aumento de la pobreza. Todo esto mezclado con referencias bíblicas.

Cabe destacar que muchos Demócratas apoyaron abiertamente a Reagan y algunas medidas de Bush.

Qué puede significar la candidatura de Cruz? No aporta nada nuevo a la filosofía conservadora. Lo que seguramente llamará la atención son sus explosivas declaraciones y ataques contra el presidente Obama. Es decir, un poco de circo y nada de pan.

Cruz no es muy querido por sus propios compañeros de partido. Algunos, como el senador de Arizona John McCain lo han criticado públicamente.

Pero la candidatura de Cruz podría significar un problema para las aspiraciones del Partido Republicano en 2016, ya que su retórica puede polarizar al electorado y alejar a los conservadores “moderados” y a las minorías.

La carrera por la Casa Blanca ya empezó. Y promete ser entretenida.

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