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Casi mil migrantes mueren en un día, los gobiernos no responden

Barcos saturados de migrantes atraviesan el Mediterraneo (Tomado del internet)

Barcos saturados de migrantes
atraviesan el Mediterraneo
(Tomado del internet)

El domingo 19 de abril los medios nos despertaron con una grave noticia: más de 700 migrantes fallecieron ahogados frente a la costa de Libia cuando la embarcación que los llevaba a Italia zozobró.

Pocas horas después, otro incidente similar, pero esta vez en Grecia, dejó otros 200 migrantes muertos.

Llegar a Europa sin papeles exige que los migrantes aborden embarcaciones precarias en las costas de Africa para cruzar el mar Mediterráneo. Otros eligen rutas terrestres igualmente peligrosas, por ejemplo cruzar Turquía y tratar de llegar a Europa por medio de Bulgaria o Grecia.

Las autoridades italianas aseguran haber rescatado unos 10 mil migrantes en los últimos 12 meses.

La ruta a través de Libia es usada principalmente por africanos, mientras que la de Turquía la utilizan desde sirios, iraquíes y hasta afganos huyendo de las guerras. Para llegar a esta frontera los migrantes deben recorrer miles de kilómetros, expuestos a toda clase de vicisitudes y peligros, ademas de pagar a los “coyotes” para que los ayuden a avanzar a su destino. Estos destinos son los países europeos —principalmente Alemania— que ofrecen oportunidades de trabajo.

Entre los migrantes se encuentran familias enteras, o mujeres solas o acompañadas por sus hijos.

Debido a los casi mil muertos en apenas 24 horas, hasta el Papa Francisco I hizo un llamado a la Unión Europea a que tome medidas drásticas para evitar más tragedias de esta clase.

El problema es, cómo evitarlas?

Y para responder a esta pregunta es necesario primero responder a otra: porqué tantas personas abandonan sus comunidades y arriesgan sus vidas para ir a países desconocidos a buscar trabajos?

Razones de la migración masiva

Nadie arriesga su vida para ir de paseo o de compras a otro país.

Obviamente, si comunidades enteras toman semejante decisión es a causa de la desesperación, la miseria y la marginación.

En resumen, la primera causa de la migración mundial es la economía.

Las desigualdades económicas entre países no tiene otra explicación que el dominio capitalista de la sociedad, que lleva a que una está más desarrollada que otra, que habitualmente produce materias primas y mano de obra barata.

En esta dinámica, las posibilidades de desarrollo económico de estas sociedades (o países) es muy limitada.

He aquí otra de las razones de la migración masiva: Las sociedades productoras de migrantes no se desarrollan.

En muchos casos, a pesar del papel de productor de materias primas y de mano de obra barata, algunos países podrían desarrollar sus economías de una manera más balanceada. Pero la ideología y la sumisión de sus clases dominantes al pensamiento capitalista les impide hacer otra cosa que seguir las recetas de los países imperiales y del Fondo Monetario Internacional.

Un buen ejemplo en este sentido es México. La economía mexicana “crece”, según los datos oficiales. Pero estos datos incluyen las grandes ganancias de las corporaciones, por lo que no reflejan los altos índices de pobreza general de la población.

Y porqué México no cambia? Simplemente porque su clase dominante no quiere, como tampoco lo quiere Estados Unidos, el poderoso vecino que en realidad dicta la política mexicana.

Por ejemplo, el Tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México, que empezó a implementarse en 1994, es un contrato comercial que favorece la migración de capitales y mercaderías entre estos países pero no el de trabajadores.

Como resultado, mientras las grandes empresas —especialmente de Estados Unidos y Canadá— reciben las mejores tajadas de la producción y del mercado mexicano, los pobres de México solo pueden migrar en calidad de indocumentados, lo que aumenta la explotación y abusos de todo tipo.

Negocio redondo!

Estamos aquí porque ustedes fueron allá

Lo mismo ocurre en el resto del mundo. Los pobres y desempleados deben migrar a buscar el pan. Y lo hacen a donde pueden. Como en México, los indígenas del sur del país buscan empleos en estados como Veracruz, Sinaloa y Baja California. Luego, debido a los abusos, bajos salarios, humillaciones, racismo y maltratos, muchos cruzan a Estados Unidos.

Por su parte, los africanos deben emprender un viaje a veces más largo y peligroso. Por razones obvias, muchos buscan migrar a los países que colonizaron sus países, especialmente por la familiaridad con el idioma.

Por ejemplo, los argelinos prefieren viajar a Francia. Los marroquíes, a España —aquí el idioma no es común pero la vecindad ayuda a esta elección.

Los países imperiales, además de explotar la economía de sus colonias, dejaron su influencia cultural. Y ahora los pobres llegan y, en su propio idioma, les dicen: “Estamos aquí porque ustedes fueron allá (y nos dejaron sin nada!)”

Es que los países colonialistas nunca desarrollaron las economías locales. Solo explotaban sus recursos y su mano de obra.

Así como en México, muchos países africanos no se desarrollan porque sus gobernantes no se interesan o por corrupción. Pero la mayoría de estos países no puede hacerlo. Carecen de infraestructura —herencia cultural— y de créditos —la nueva forma de colonización.

Por lo tanto, estos países seguirán expulsando trabajadores para beneficio de los países ricos que requieren mano de obra barata, abundante, que compita entre si y que no se sindicalice ni se politice.

Solución

Las tragedias en el Mar Mediterráneo, al igual que la tragedia que ocurre en la frontera México-EE.UU. desde 1996, donde miles de migrantes han muerto, ponen en la mira la búsqueda de posibles soluciones al problema.

Como de costumbre, la clase dominante no quiere asociar estas tragedias. Sin embargo, éstas están producidas por el mismo problema: alto desarrollo económico en algunos países, miseria en otros. Ambos se necesitan, pero en lugar de organizar la migración desde el punto de vista laboral, se reprime, lo que genera un círculo vicioso interminable.

Es obvio que los países imperiales necesitan esta mano de obra. La razón por la que no quieren legalizar este proceso es porque tendrían que asegurar vivienda, educación y salarios dignos a los trabajadores. En cambio, siendo los trabajadores indocumentados, no hay obligación de cumplir con ninguna regla.

Este fenómeno ocurre en Europa y en Estados Unidos. Juntos deben empezar a buscar soluciones al problema de la migración forzada. Esto quiere decir, ayudar al desarrollo de los países más pobres.

Es posible? Si, es posible. Pero no se hace porque los países imperiales y la clase dominante de los países pobres no quieren.

Ahora los europeos dicen que harán algo. Pero las “soluciones” que los países imperiales implementarán  serán solo parches para un cáncer que podría ser curado, y seguramente serán de tipo policial.

Por su parte, los activistas de los derechos de los migrantes y organizaciones afines deberían afinar sus objetivos: en lugar de pedir, por ejemplo, menos deportaciones (como en EE.UU.), deberían exigir cambios sociales más profundos en Estados Unidos al igual que en México y Centroamérica. Y no solo a Washington hay que exigirle, sino también a los gobernantes de esos países que poco y nada hacen para desarrollar sus economías de base, incluyendo México, Guatemala, Honduras, El Salvador, y otros.

Finalmente, recordemos que la migración tiene otras causas. Como la guerra. En la actualidad, Estados Unidos es el principal promotor de guerras en todo el mundo, lo que aparte de destruir sociedades, produce millones de desplazados que se ven forzados a migrar. Pero de esto hablaremos en otra oportunidad.

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