“Como no podemos ir a Oaxaca, trajimos el pueblo aquí”.

Mujeres triquis bailando con sus huipiles en Madera, California.
(Foto: Eduardo Stanley)

La presencia triqui en el Valle de San Joaquín, California

A pesar de promesas y leyes, la cultura indígena en México es marginada.

“La educación sirve para mantener la cultura de un pueblo, pero no hay nada de la cultura triqui en los libros o programas educativos de México”, comenta el maestro Fausto Sandoval Cruz, de Oaxaca, quien visitó el Valle de San Joaquin de California como parte del programa “Artista en Residencia” del Instituto Pan Valley, de Fresno. “México tiene leyes de apoyo a la educación bilingüe y es firmante de tratados internacionales al respecto, pero parece difícil cumplir la ley, especialmente cuando no hay voluntad política”. 

Sandoval Cruz es maestro de la escuela primaria bilingüe Miguel Hidalgo en Chicahuaxtla, Oaxaca, es experto en cultura triqui y ha escrito ensayos sobre el tema y libros de texto para los grados 1ro. al 4to. de primaria. Sandoval Cruz fue además becario de la Fundación John D. and Catherine T. MacArthur (1994-1996). Durante su visita de cinco días a California a fines de septiembre 2017 se reunió con diferentes grupos de la comunidad triqui de Madera y realizó presentaciones en UC Merced, Madera y Fresno.

Los triquis son una de las 16 étnias que viven en Oaxaca, al oeste de ese estado, en una región montañosa conocida como la Mixteca Baja. De acuerdo a cifras oficiales, en México hay un poco más de 20.000 Triquis. En California se distribuyen en Madera, Oxnard y Greenfield. Los triquis son un pueblo agrícola reconocido por sus huipiles y artesanías, además de su comida.

Los triquis, como otros grupos indígenas, migran en búsqueda de trabajos a Sinaloa, Baja California y EE.UU. No se sabe cuántos triquis hay en California, Oregon o en el estado de Washington.

El maestro Fausto Sandoval Cruz
interpretando canciones triquis en Madera, California.
(Foto: Eduardo Stanley)

Efectos de la migración  

“No solo migran los pobres, cruzar la frontera es caro y algunos de los que llegan a EE.UU. son quienes pueden pagar el viaje. Por ejemplo, hay algunos profesores entre este grupo de migrantes”, asegura Sandoval Cruz. “La migración es un asunto humano, incluso nosotros, los Triquis, y de acuerdo a la historia oral, no somos originarios de la región donde vivimos”.

El maestro y escritor explicó otras razones por las cuales indígenas y sus familias también emigran de sus tierras. Por ejemplo, mencionó los cargos. Es decir, cuando una persona tiene que ejercer funciones oficiales en la comunidad local y organizar la fiesta patronal, que es muy costosa. Debido a las responsabilidades, esa persona no puede trabajar durante un año. “Hay personas que no pueden con estas responsabilidades y terminan saliendo de sus pueblos”, afirma Sandoval Cruz.    

Pero el maestro destaca un efecto positivo de la migración. En algunos casos, familias o grupos triquis que en sus comunidades de origen estaban distanciados o enfrentados, al encontrarse en otro estado deciden acercarse y cooperar entre sí.

Existe la creencia de que la pobreza o la mala economía de las regiones indígenas —a la que contribuyen los gobiernos— es la principal causa de la migración. Sin embargo, de acuerdo a Sandoval Cruz, hay sectores de la economía que están despegando en Oaxaca y en gran parte gracias a las remesas económicas de los migrantes.

Por ejemplo, menciona que en su comunidad se abrieron tres restaurantes en los últimos años, “algo completamente nuevo para nosotros”. En uno de los casos, su dueño es un jóven que trabajó en EE.UU. para ahorrar dinero. 

También se crearon empresas de transporte, las cuales atienden en idioma triqui y que fueron financiadas por ellos mismos. “Esto es interesante porque ahora mucha gente no está presionada para hablar español al viajar”!

David Hernandez, un joven triqui residente de Madera,
explicando la confección de huipiles y textiles triquis.
(Foto: Eduardo Stanley)

Medio ambiente y alimentación

Otro cambio que se está poniendo de manifiesto en la región triqui de Oaxaca es un descenso en la producción agrícola debido a cambios en la comercialización de alimentos.

“Ocurre que antes la alimentación provenía de nuestras tierras, pero ahora se ha diversificado gracias a que se traen productos de otras partes… Esto ayuda a que haya menos presión para la tierra”, asegura Sandoval Cruz. “Otro cambio es que ahora vemos más casas de concreto en lugar de las tradicionales casas de madera, lo cual ayuda a conservar bosques”.

Estos cambios son también cambios culturales, comenta el maestro. “Hay mucho discurso en favor de mantener la tradición, pero la cultura no es estática, está en constante movimiento”!

Sin embargo, el cambio en la dieta trajo entre otras consecuencias el aumento de la diabetes en todas las comunidades indígenas de México. “Se dejaron de comer los productos naturales por embutidos y procesados, y más carne”, asegura Sandoval Cruz. “El organismo humano tiene una constitución histórica, y el nuestro correspondía más a la comida natural, propia de nuestro entorno”.

Organizaciones de salud y médicos lanzaron campañas que contribuyeron a un retorno a la comida más natural en algunas zonas indígenas, como la triqui. “Ahora vemos otra vez en los mercados vendedores de hongos, quelites y otros productos naturales de la zona”, reafirmó Sandoval Cruz.

Esta tendencia ayudó a que la gastronomía triqui se destaque y que algunos de sus platillos sean incorporados al menú de restaurantes fuera de la región.  

Mujer triqui luciendo su huipil y arreglos en su pelo
durante una festividad en Madera, California.
(Foto: Eduardo Stanley)

Lengua, textiles y música

El idioma triqui, sobrevivirá a los cambios sociales futuros? Sandoval Cruz afirma que aunque aumenta la población triqui, el número de personas que habla el idioma no crece. Sin embargo, la cultura triqui permanece firme, aunque cambia con el tiempo.

Un ejemplo son los huipiles, uno de aspectos más reconocidos de la cultura de este pueblo indígena.

“Ahora los vemos muy rojos… Pero antes eran blancos! Hacer huipiles antes era muy trabajoso. Las mujeres compraban el algodón, hilaban, teñían y tejían los trajes”, dice Sandoval Cruz. Con la llegada de los hilos industrializados, aumentó la opción de colores y también se redujo el tiempo y trabajo dedicado a hacer los huipiles. “Actualmente hay más de 200 diseños de huipiles cuando antes eran solo cinco o seis”!   

Esto ha contribuido al auge del huipil triqui y de sus diseños, nuevos y más complejos. En el caso del hombre, hasta hace poco lo tradicional era el traje de manta blanco. Pero para darle más brillo, “le pidieron prestado a las mujeres” el colorido de sus huipiles y lo incorporaron al traje masculino.

La presencia turística en la región triqui es limitada, sin embargo la venta de huipiles y artesanías sigue creciendo.

Banda de la comunidad de San Martin Itunyoso,
de Madera, fue creada hace tres años.
(Foto: Eduardo Stanley)

Nuevas viejas comunidades

Los migrantes se buscan y se unen en torno a lazos familiares o de amistad, o también por afinidades culturales. Crean comunidades. Juntos se sienten más fuertes para enfrentar los desafíos de una nueva sociedad que no siempre es amable con ellos.

En este sentido, los triquis en California recrean, conservan y hasta “contaminan” —o influencian— su cultura tradicional. 

Por ejemplo, durante la celebración del patrón (santo) de su pueblo, las mujeres lucen sus huipiles mientras la banda anima la comida y los bailes. Los adultos hablan triqui pero muchos de sus hijos no, y esto les preocupa a los padres y madres.

“Veo que aquí [en Madera] hay comunidad, una comunidad triqui que quiere mantener sus valores, sus tradiciones y que también tienen proyectos”, comenta Sandoval Cruz, quien destaca como el medio ambiente social ayuda a cambiar algunas tradiciones. Escuchando a la banda de música de la comunidad de San Martin Itunyoso, integrada por jóvenes triquis de Madera, el maestro visitante destacó la presencia de una muchacha que tocaba el clarinete. “En Oaxaca la banda es cosa de hombres, la presencia de esa chica lo veo como una evolución, creo que esto podría ser una aportación de la banda de aquí a las bandas de allá”!

Leave a Reply