DACA, el fin de los sueños

Jeff Sessions, procurador nacional
(Foto cortesía US Department of Justice)

El pasado 5 de septiembre, el presidente Trump ordenó el fin del programa conocido como DACA, creado por una orden ejecutiva del presidente Barack Obama en 2012. DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals) solo establecía una protección contra posibles deportaciones a aquellas personas que entraron al país como indocumentados siendo menores de edad. Bajo DACA, una persona podía estudiar, trabajar, pedir permiso para salir del país, pero no podía recibir beneficios sociales como estampillas de comida o desempleo, y además era un permiso temporal que debía renovarse cada dos años.

A los recipientes de DACA se les llama “Soñadores” (Dreamers) porque el primer intento por “legalizar” a quienes llegaron a Estados Unidos siendo menores fue a través de la llamada Acta de los Sueños (Dream Act), presentada en el Congreso en 2001. Pero no fue aprobada gracias a la fuerte oposición de los Republicanos.

Ahora, el presidente Trump asegura que el Congreso debe decidir qué hacer con los “Soñadores” en seis meses. Es decir, los legisladores volverán a discutir el Acta de los Sueños, o propuestas similares de ley.   

“Este es un buen momento para esa discusión en el Congreso”, dice la periodista mexicana Eileen Truax, residente en Los Angeles y autora del libro “Dreamers, la lucha de una generación por su sueño Americano” (Océano, 2013) y de “Mexicanos al grito de Trump. Historias de triunfo y resistencia en Estados Unidos” (Planeta, 2017). “Muchos republicanos favorecen DACA, y hay una nueva versión del Dream Act, presentada por los senadores Richard Durbin (D-Illinois) y Lindsey Graham (R-North Caroline). Es la mas completa y se presentó en julio”. 

Según Truax, existen dos ingredientes básicos que permitirán que esta vez el Acta de los Sueños pueda ser aprobada.

Primero, desde 2001 a 2010, fecha de la presentación en el congreso de la última versión, había dudas de si estos jóvenes aportarían a la sociedad.

Pero a partir del 2012, cuando DACA entró en vigor, todo eso dejo de ser una suposición y se transformó en una realidad y estos chicos han podido trabajar, ir a la escuela, empezar sus propios negocios, han comprado carros, casas, etc… 

De acuerdo a un estudio realizado por el Center For American Progress sobre el aporte de los “soñadores”, mas del 95% de ellos trabajan o estudian, o ambas cosas. En promedio, cada uno de ellos gana 50% mas que antes de DACA. Quiere decir, más consumo, más impuestos. Un dato interesante: un 6% de ellos se convirtieron en pequeños empresarios. O sea que no solo no le quitan el trabajo a nadie sino que generan empleos! 

Hay que recordar que la media nacional de pequeños empresarios es 3%!

Segundo ingrediente: la opinión pública. Todas las encuestas recientes ponen la aprobación para regularizar a los soñadores arriba del 70%, incluso entre republicanos. Solo un 16% favorece deportaciones de estas personas.

Este es el caso de Juan Santiago, un Soñador de Oaxaca y de origen Zapoteco. 

“Aunque no era algo para celebrar, DACA fue muy beneficioso. Por ejemplo, pude trabajar en el Congreso algo que era un sueño, viaje dos veces a México, hubo muchos cambios en nuestras vidas. Pero no era la manera de resolver el problema migratorio. Ahora no nos queda mas remedio que volver a las calles, a las protestas, algo que hacemos muy bien”.

Según Santiago, la decisión del presidente Trump de anular DACA no lo sorprendió que esta fue una de sus promesas de campaña. Pero sí le molestó la forma en que el procurador general, Jeff Sessions, la anunció.

“Se refirió a los indocumentados y a nosotros como ‘illegal aliens’ (extraterrestre ilegal), un lenguaje viejo y despectivo”, comentó Santiago, quien reside en Madera, California. “Si bien DACA me benefició, la realidad es que creó distintas clases de inmigrantes en las familias, como la mía: mis sobrinos son ciudadanos, yo soy DACA y mis padres son indocumentados”.

Para este soñador, solo queda exigir una reforma migratoria amplia en lugar de aplicar otro parche al tema.

Se espera una amplia y difícil discusión en el Congreso, en manos de los Republicanos. Legisladores de ese partido y funcionarios del gobierno ya indicaron que una posible aprobación del Acta de los Sueños dependería de la aprobación de otras medidas como mayor presupuesto para la construcción del muro fronterizo.

“Tenemos que ver que rol cumplirán los legisladores, veremos si los Demócratas se comportan como Demócratas y si los republicanos escucharán a su gente”, dijo Truax. “Este es buen momento para recordar a los legisladores que mientras están en sus sillas hablando, los Soñadores están produciendo y aportando a sus jubilaciones”. 

Por su parte, Santiago no espera que el gobierno emprenda redadas masivas contra Soñadores. “Vivimos tiempos (politicamente) difíciles”, afirmó Santiago. “Vivimos muchos años sin DACA, nada va a pasar sin nos quedamos sin DACA”.

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