Preocupación por el Censo 2020

Preocupación por el Censo 2010
(Foto: Eduardo Stanley)

Existe una creciente preocupación por el Censo 2020. Organizaciones, dirigentes políticos y sociales y medios de comunicación están expresando una seria preocupación por los esfuerzos de la Administración Trump de limitar los fondos solicitados para la realización del censo del año 2020.

En mayo de este año, el director del Buró del Censo (US Census Bureau), John H. Thompson, renunció después de que el Congreso le negara una partida adicional de $309 millones de dólares, poniendo de manifiesto la gravedad de la situación.

“El Censo se realiza cada 10 años y su función principal es contar a la población”, explicó Juliana Cabrales, Directora de la Región Atlántico de NALEO (National Association of Latino Elected and Appointed Officials), con base en Raleigh, Carolina del Norte. “Esta información es de gran importancia porque se usa para asignar a cada estado la cantidad necesaria de diputados y para la distribución de fondos federales”.

La información obtenida y compartida por la oficina del censo tiene una gran importancia además de establecer la cantidad de diputados que cada estado tiene.

Por ejemplo, permite establecer si en una determinada ciudad o barrio se necesita una nueva escuela, o construir un nuevo camino. Incluso la industria privada usa estos datos para determinar expansiones de sus negocios —o el cierre de ellos.

Muchas ciudades usan los datos del censo para analizar la relación empleos-viviendas y su conexión con la contaminación ambiental y políticas de salud pública.

El censo actualiza esa información anualmente gracias a un sistema de encuesta que aplica a 3.5 millones de hogares.

Tan pronto se procesan los datos de un censo, la oficina empieza a planificar el siguiente. Es decir, el censo del 2020 se ha planeado desde hace 7 años y ya se están realizando los trabajos previos.

Por lo tanto, es muy importante que el Congreso apruebe el presupuesto necesario para que el conteo se realice correctamente en el 2020.

“Necesitamos un censo que realmente cuente a toda la gente. Como latinos sabemos que nuestra población ha crecido y queremos ver esos números”, afirmó Cabrales. “Naleo esta monitoreando cualquier cambio que se quiera aplicar al Censo”. 

Cabrales se refiere a interferencias políticas como la actitud actual de la Casa Blanca y congresistas Republicanos quienes buscan reducir el presupuesto del Censo 2020, lo que perjudicará la realización de un conteo preciso. Y quienes podrían sufrir más los efectos de esta situación son las minorías ya que la información del censo es usada para distribución de fondos federales y hasta para la implementación de planes de salud pública en determinadas áreas.

La oficina del Censo pidió al Congreso la suma de $1.8 billones para 2018 pero recibirá $1.5 billones. La diferencia puede afectar seriamente la aplicación de nuevas tecnologías, como el uso del internet.

“Este será un censo diferente, por ejemplo, por primera vez se tomarán respuestas de la gente por medio del internet”, comenta Cabrales. “Tradicionalmente una persona iba a tu casa o te mandaban un formulario por correo, pero ahora se incorpora el internet. Son cambios naturales, de acuerdo a los nuevos tiempos”.

Cabrales reconoce que actualmente hay temor en la comunidad inmigrante por el actual clima político y esto podría afectar la participación latina en el censo. “Queremos que sea un proceso seguro y que la gente se haga contar, estamos enfocados en la cuestión de los recursos”. 

No es para menos, el presidente Trump ordenó que el presupuesto del censo 2020 sea igual al del 2010, o sea que la nueva edición del censo tendrá menos recursos.

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