México: ante crisis del café, productores buscan mercado en California

Cada mañana, millones de personas desayunan con café pero ignoran que para que este delicioso grano llegue a nosotros en cualquiera de sus estilos debe pasar por un largo proceso y que de esta industria dependen miles de trabajadores en todo el mundo. Tampoco saben que su valor en los supermercados depende de los caprichos de la bolsa de valores de Nueva York.

Y en los últimos años, la dura competencia en el mercado mundial ha llevado a muchos productores pequeños a dejar de producir café.

Actualmente, productores de Colombia y Brasil intentan unirse para exigir que el café tenga un precio base, evitando así que las profundas caidas del valor del café los lleve a la ruina. Esto significaría un aumento general de $1-2 dólares por una bolsa o contenedor de café que un consumidor lleva a su casa —generalmente de 1 libra, o medio kilo. Esto según informa un vocero de la empresa Pan American Coffee Co, de Nueva Jersey. 

En agosto de 2019, el café llegó a valer muy poco después de semanas de declive. Curiosamente, el precio al consumidor no refleja esta gran bajada, lo que implica que “alguien” se lleva una buena ganancia, mientras que los productores ven cómo lo que cultivan con gran esfuerzo no les compensa ni siquiera los gastos. Porque el valor del cafe, que fija la Bolsa de Valores, es lo que se le paga al productor. Para colmo, muchos inversionistas, algunos de los cuales ni siquiera toman café, especulan con los valores futuros de este producto. Si el precio sube, ellos ganan, pero si se mantiene bajo, o si disminuye, pierden. 

O sea que el precio del café, y la suerte de sus productores, depende de quienes especulan en la llamada Bolsa de Valores, al igual que se especula con el precio de las acciones de empresas —y la suerte de los trabajadores y sus familias. Esto se llama capitalismo y es una especie de casino donde la casa siempre gana.

Establecer un precio base puede salvar a muchos productores, aunque el consumidor deberá pagar más y sin que esto le afecte a los comerciantes.  

Gilberto Roblero, productor de café de Chiapas,
durante su visita al Valle Central de California
(Foto: Eduardo Stanley)

Gilberto Roblero no quiere dejar de producir café. El es cuarta generación de una familia de pequeños productores de Chiapas que se resiste a perder su cafetal y por eso decidió viajar al Valle Central de California para buscar un nuevo mercado para su producto.

“Queremos conectarnos directamente con los consumidores evitando intermediarios ya que ellos se quedan con mucha de la ganancia”, explica Roblero durante una breve entrevista en Madera. “Estamos experimentando una dura crisis ya que el precio del café ha bajado mucho, por ejemplo en 2011 las 100 libras se pagaban $300 dólares y hoy se pagan $95 dólares”.

Para producir esa cantidad de café, Roblero explica que el productor invierte $1.500 pesos mexicanos y que actualmente se vende en apenas $1.800 pesos.

Roblero preparando café usando un tradicional filtro de tela.
(Foto: Eduardo Stanley)

Esta situación ha generado un éxodo de trabajadores jóvenes que dejan los cafetales por empleos en otras ciudades o estados. Y agrega que el cambio climático está afectando la producción por la aparición de plagas antes desconocidas.

El breve viaje de Roblero —que produce café orgánico a la sombra en la reserva ecológica de la Biósfera El Triunfo, en la Sierra Madre de Chiapas— parece dejó frutos positivos ya que Fulton Street Coffee, de Fresno, manifestó u serio interés por importar y comercializar el café Oro Verde bajo nombre de la empresa.

“Estamos negociando con empresas importadoras y analizando costos”, dijo Julie López Solorio, co-propietaria de Fulton Street Coffee. “Confiamos en que finalmente podamos traer el café de Chiapas”.  

 

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